Jueves
10
NOVIEMBRE
21:30 h.
''Hay un mundo donde se creó la música, porque era habitado por instrumentos, tan grande y extenso como este y al mismo tiempo tan pequeño.
Como suele pasar a menudo, nos encontramos por los caminos... Este era un violín del pueblo armenio, allá al pie del monte Ararat donde las piedras revientan piedras; una mañana emprendió un largo viaje, sus sueños se lo dictaron y así lo hizo.
Montó pues a la espalda de su guardián, atravesó países y pueblos de los cuales atrapó su esencia, aprendió sus bailes, enamoró su alma y caminó sus calles. No tenía meta alguna donde llegar, algo en su interior guiaba su empresa, caminó por suelos Turcos, Siria, el ardiente Líbano, Chipre... y cuando llegaba a Europa un presentimiento inundó su corazón; pisó Italia olfateando el nordeste, no sabía qué lo llamaba, pero ese grito paseaba por sus cuerdas.
Al decir adiós a Francia, se agitó de alegría cuando pisó tierras españolas, sonreía a cada paso de su fiel y andante portador.
El silencio que guardó aquella tarde jamás se le olvidará, escuchó la voz cálida, melancólica y traviesa de una hermosa guitarra que bailaba frente a él, no sabía que hacer, tenían lenguas diferentes, había un no sé qué entre esas notas que de alguna manera comprendía, las manos chocaron en el aire, las notas se besaron en el cielo, ella y él se miraron y al unísono cantaron una canción, no era la lengua de uno y tampoco la del otro, inventaron juntos una nueva voz.''. <i>Marisol Rozo</i>
